Innovar es una Ética

Pensemos el innovar por fuera de la teoría y la historia. Sin quedarnos en abstracciones ni ejemplos validados en el diario del lunes. Pensemos el innovar desde la experiencia del innovador, el insatisfecho no patológico que busca completar huecos, que se hace cargo de la diferencia entre su expectativa del mundo y el mundo donde realmente vive.

Muchos ven de ese modo, pero pocos actúan. La voluntad de arrojarse a lo real de cabeza es compleja. Requiere un evento fundante, chispa de lucidez que transforma nuestro logueo en el mundo.

La innovación aparece como un Big Bang. Explota de pronto en el universo íntimo de alguien. No podemos diseñar los dónde, cuándo y cómo. Shift Happens.. de pronto.

Sí podemos nutrir nuestra existencia de complejidad: preguntar por default; interrogar por deporte; aceptar entusiasmos culturalmente incorrectos; pasar la red de la curiosidad y ver qué sale. Acopiar caos hasta que, en algún momento, se haga la luz.

Innovar es un modo de habitar. Una estética de la existencia. Implica un placer en el Ser y Hacer por fuera de lo establecido. Encarnar la vanguardia para ser partero del sentido común emergente. Armonizar pasado-presente-futuro en una intención productiva.

Lograr coherencia en la existencia es distintivo del Homo Eticus. Más allá del juicio ocasional que hagamos sobre acciones concretas. Aprender de Nietzche que todo lo que se hace por amor está más allá del bien y del mal.

Innovar es una ética que exprime la moral. Aunque para otros sea una tortura.

Reportaje sobre innovación

Este fin de semana se publicó en innovolando una entrevista que me hicieron sobre innovación. Recomiendo dejar de lado mis respuestas y centrarse en el contenido del blog.
1. ¿Cuál es el producto/servicio/proceso más innovador que viste en tu vida? ¿Qué es lo que te resultó tan interesante?
Lo más innovador es Internet. Me resulta increíble ser testigo de sus metamorfosis y el impacto que producen en el mundo. Pienso que es un proceso a la altura de la Revolución Industrial y que hoy no podemos predecir hasta dónde puede llegar. Tampoco es tiempo de hacer esa pregunta, sino de jugar.
En 10 años nuestros hábitos cambiaron rotundamente. El acceso a la información de hoy era parte de la obra de Asimov y nada más. Tampoco teníamos las posibilidades que siguen a la facilidad de conversar de hoy. El mundo es otro y los humanos también.
Pienso que la web, la 2.0 y la proyección de lo que sea la 3.0 es la tecnología que invento el hombre para hacer hablar a la humanidad. Lo más cercano a lo divino que va a existir nunca.
Así que si hablamos de algo innovador, la respuesta es dios. Los hombres inventaron Internet; ésta a la humanidad y la última a dios.

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