Crisis Auténtica


La auténticidad bien podría ser un eje que no estamos viendo en la crisis contextual. Las claves conversadas giran en torno al no saber qué hacer ni cómo hacerlo. Tal vez todo pase por una dimensión más profunda y original, ¿qué Ser ser para ser poscrisis?

Lo auténtico agrega valor en un aspecto que trasciende lo económico: el sentido. Sentido en su aspecto más básico. Somos auténticos cuando el sentido de lo que hacemos y somos está en nosotros como individuos únicos y particulares, con efectos y defectos que  nos distinguen de y en el mundo.

Cuando el hacer tiene sentido ya no importa lo hecho. Lo hacemos porque tiene sentido. Esto es más grande que lo económico. Más profundo que recetas colectivas.

¿Estamos en una crisis social? ¿o estamos en crisis con nosotros mismos? ¿la vida de quienes tiene sentido? ¿buscamos sentido en los actos o que nos paguen por ellos?

Cuando lo auténtico emerge ya dejan de importar aspectos contextuales para enfocarnos en nuestro texto. Texto es lo que proponemos, proyectamos en el mundo. ¿Qué texto estamos siendo? ¿Te hace sentido?

Un texto propio es un para qué entusiasta. El hacer tiene sentido y entusiasma el recorrido. Problemas, esfuerzos y debilidades se resignifican y abren la chance de contar una historia (nuestra historia) donde el protagonista cambia el mundo (su mundo).

La auténticidad genera producción y sustentabilidad. Lo hace porque precisa producir algo que invente el sentido elegido. Y se sostiene porque sigue dando sentido; y si deja de sostenerse será, tan solo, por no tener para qué hacerlo. Y eso será responsable. Y cambiarán algunas cosas sin cambiar tanto.

La auténticidad no está en el pasado. No es una identidad perdida. Si lo estuviera ya lo hubieramos sido. Tampoco está en el futuro. Esto cual implicaría que hoy estamos verdes inmaduros,  como para ser lo que podemos ser.

La auténticidad es presente. Siempre presente. Es la voz que nos dice qué camino, qué acción de todas las posibles (a cada momento) nos distingue del resto; es salir de la masa social para devenir únicos.

Cuidado, no hablamos de separarse de la masa, sino de distinguirse en ella.

El valor de la auténticidad es absoluto. Lo es porque vale para nosotros, para cada uno. Un valor absoluto no entra en crisis. Es siempre elección, diseño y resignificación propia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s