En la mitología griega, Kairós es hijo de Chronos, quien es la personificación del tiempo. También es el dios de las estaciones y el tiempo existencial; tiempo distinto que lucha contra el tirano de su padre.
El tiempo no es algo dado, lineal y uniforme. Es una experiencia intransferible de cada persona. El tiempo no es un algo donde estamos o transcurrimos, sino que es consecuencia del tipo de ser que estamos siendo.
Distingo, a priori, dos temporalidades distintas:
Chronos es otro modo de ser y estar en el tiempo. Paradojicamente es el modo en el cual el tiempo no se distingue en su transcurrir. Estar en Chronos es como no ser ni estar; es un diluir de la existencia. Decimos que el tiempo es tirano y lo es por responsabilidad propia. Estar en tiempo Chronos es existir distinto, con menos sentido en el presente.
Kairóticos son los momentos que significan distinto. Los que se distinguen de otros; los que rompen la linealidad del tiempo para ser eventos. Kairótico es el momento de la reflexión que permite observarse reflexionando; el recordar qué hacía cuando pasaba X; es la experiencia de la vida sin piloto automático.
Este blog existe para generar, compartir y experimentar Kairós.

4 julio, 2011 at 20:05
me ha gustado…”experiencia de la vida sin piloto automático”>)