El día después de TEDxRosario 2011

TEDxRosario 2011 ya es parte de la historia. Por lo que pude conversar con los asistentes y los twitteos del día me doy cuenta que el evento superó las expectativas de todos.

Sin dudas el protagonismo de un TEDx es de las ideas. Me pregunto si es necesario producir un evento tan masivo para que escuchemos lo que otros tienen para decir. ¿Qué pasa con las ideas que vale la pena difundir que no están en un TEDx?

Destaco el clima que generamos organizadores, oradores y asistentes. Todos disfrutamos de un día intenso que esperamos marque un antes y después.

Las charlas fueron sensacionales. Todas ellas. Es fuerte el trabajo para encontrar oradores y acompañarlos en el proceso de producción de su TEDx Talk. En algunos casos se trata de gente con mucha experiencia en el escenario, pero otros se sorprenden de ser invitados a participar. Como en 2010, todos disfrutaron de dar su charla y escuchar otras. Ellos son:

Darío Sztajnszrajber | Chiqui González | Hernán Montenegro | Alfredo Casero | Martín Vázquez | Martín Lousteau | María Derna Isla | Alfons Cornella | Alex Bäcker | Franco Fontanarrosa | Jorge Mux | Carolina Vardabasso | Néstor Delorenzi | Damián Delorenzi | Martín Bonadeo | Diego Castellón y Estanislao Bachrach como maestro de ceremonias.

Por último, quiero agradecer especialmente a Marcelo Tapia, Pablo Franza y toda la gente de FM del Siglo y Rosario 3; Fede Puopolo, el equipo de BuenFinde y todos los participantes del teaser; Federico Fritschi; Gustavo Rogora; Damián Umansky y Eva Salcedo.

Panem et Circenses

Ernesto Cherquis Bialo reconoce en una entrevista radial que ‘el que pone la torta quiere el negocio’, en referencia a la reestructuración del fútbol argentino.

Pregunta obligada: ¿qué pasaría si después del descenso de River la AFA rediseña el torneo de Primera y la B Nacional de modo que garantice el retorno del grande a Primera? ¿qué pasaría si lo explicara diciendo que ‘el que pone la torta quiere el negocio’  y esa torta fuera puesta por Clarín? Es decir, ¿qué pasaría si sacamos el gobierno y ponemos a ‘la corpo’ en su lugar?

Se puede comprender una conducta de este tipo por parte del Grupo Clarín. Un River en primera a priori vende más que uno en el ascenso. Afirmación discutible, los entendidos de fútbol pueden comprender el atractivo de ver a River en la B. Se puede suponer que en primera genera más ingresos, pero no que deje de ser rentable.

Clarín estaría tras la plata. Ejerciendo sus influencias por el interés económico de unos pocos. Se puede  entender esta lógica. El quiero lo tendría siempre la AFA, consciente que el fútbol es un producto único y la TV siempre lo va a comercializar.

El Estado no tiene intereses económicos en juego. El fútbol no se comercializa a terceros. No genera ganancias. El tiempo de aire lo ocupa publicidad oficial. Más allá del dinero, ¿qué interés puede tener el Estado como para poner esa torta? Todas las respuestas posibles pendulan fuera de la ética y rozan lo ilegal.

Presidentes de suficientes clubes reconocen la presión del gobierno para realizar estos cambios. 1200 millones de pesos están en juego. Más plata de la que se obtendría vendiendo los derechos a un privado. El ‘saqueo’ que hizo Clarín pagando poco devino en perversión de quien paga de más y goza del someter.

 

 

La (im) postura del artista…

…q aboga por causas y luchas sin empatizar con actores ni comprender la importancia de las genealogías de los conflictos; que se queda en la observación de lo que no le gusta, y siente el mandato de ‘señalar lo que está mal’ (doble mandato: señalar y adjetivar); que usa el lugar del arte para moralizar el mundo; que pretende una transitiva entre sus textos-música-loquesea y su eje axiológico; que alimenta un ego con aspiraciones éticas nobles con modos obsoletos y contradictorios.

El mundo, como la vida, es más complejo de lo que parece. Si la justicia es un orden ideal en nuestro imaginario entonces no es posible aceptar instituciones, no es posible convivir. El problema es que no hay salida humana al problema del vivir con otros. Estamos condenados a la existencia en sociedad.

¿El arte no es una sublimación a este escenario acaso?

El compromiso social está en quienes cambian el asco ante el otro por arte para todos.